Yoga es una disciplina que puede practicarse siempre. No interesa la edad, ni el sexo y aunque se tiene en cuenta el estado de salud para diseñar una sesión, esto no es impedimento ya que yoga cuenta con recursos para adaptar la clase a la necesidad del practicante.
Es posible que al comenzar nos encontremos con hábitos posturales inadecuados, conductas alimentarias perjudiciales para nuestra salud, actitudes sociales que no nos beneficien y respiración superficial. Nada debe intimidarte comienza lento, conciente y de la mano de un buen instructor que te acompañe en el proceso de reconocer tus capacidades y utilizarlas. Los progresos no tardarán en llegar, las articulaciones se agilizarán, los músculos se sentirán más fuertes y resistentes, la circulación mejorará al igual que la respiración. Un sueño reparador te permitirá despertar más relajado y la alegría reinará en tu vida. Esta recobrará sentido. Recuerda siempre haz un chequeo médico antes de comenzar cualquier actividad.